domingo, 27 de junio de 2010

2º ESO Unidad Didáctica nº 3: El Renacimiento en música.

Bibliografía:


"Música", de Lamberto del Álamo y Vicente Gil Arráez para SM.
"Historia de la música andaluza", de Antonio Martín Moreno. 


El Renacimiento: 

Llamamos "Renacimiento" al movimiento artístico y cultural que se desarrolló en Europa en los siglos XV y XVI.
 Los artistas y pensadores de este período volvieron su mirada hacia el arte y la cultura de la Grecia clásica, querían recuperar los valores estéticos de la Grecia clásica (siglo V a.n.e/a. C): conceptos tales como que la belleza residía en la armonía, la simetría, el equilibrio entre las partes, y que, además, esta belleza iba asociada a valores como el bien y el perfeccionamiento del espíritu y el pensamiento.
Tanto en arquitectura como en escultura, los creadores tenían como modelo las producciones artísticas griegas, pero ¿y la música? Esta arte no contaba con ningún modelo al que imitar, pues no se sabía casi nada sobre cómo era la música griega. Así fue como inventaron un nuevo estilo que rompía con toda la tradición medieval anterior.


El Renacimiento musical comenzó más tarde que el de las  otras artes, pues no tuvo lugar hasta mediados del siglo XV. Los cambios de este período afectaron a la forma de entender la polifonía: en la música anterior no todas las melodías tenían igual importancia, había una que era la principal, a la que se añadían otras voces. En la polifonía renacentista, por primera vez en la historia, las cuatro o más melodías que sonaban simultáneamente eran independientes, sin sobresalir ninguna sobre las demás.


Cambios en el mundo y en el hombre:
Los descubrimientos geográficos: América supone que el hombre del siglo XV amplía su horizonte, la certeza del mundo que conocía se desvanece.  

La invención de la imprenta: permitió un desarrollo de la cultura en todos sus ámbitos, haciéndola más accesible y distribuyéndose más rápidamente.

El Humanismo: es un movimiento pedagógico, literario, estético, filosófico y religioso, que se convirtió en un modo de pensar y de vivir,  en torno a una idea principal: en el centro del Universo está el hombre, imagen de Dios, criatura privilegiada, digna sobre todas las cosas de la Tierra. El hombre como medida de todas las cosas. (Este principio de carácter filosófico pertenece al sofista griego Protágoras: el hombre como medida, es decir, como criterio de las cosas.)

(Definición de www.artehistoria)


La Danza.
La danza cobró un gran impulso durante los siglos XV y XVI, gracias al predominio de la música instrumental y al gusto de príncipes y reyes por bailar y celebrar grandes fiestas. En muchos casos se trataba de canciones populares y otras eran propias de ambientes más refinados. Algunas danzas eran:
 
Pavana: de paso majestuoso y pausado, era la preferida de la corte.
Gallarda: de origen francés, de compás ternario y carácter alegre.                    
Normalmente se bailaba después de la pavana.
Zarabanda: baile alegre de origen andaluz.
Alemanda: de origen alemán.
Detalle de Una Pavana, de Edwin Austin Abbey (1852--1911)


Protagonistas del Renacimiento:
Los cambios en la música no se  producen solos, necesitan siempre de grandes cerebros que los impulsen. Es necesario, por tanto, hablar de los protagonistas de este período. Entre ellos destacan Guillaume Dufay y Josquin des Prez, compositores flamencos, es decir, del antiguo reino de Flandes, que comprendía lo que hoy es Holanda, Bélgica y el Norte de Francia. El representante más influyente de la polifonía religiosa italiana es Giovanni Pierluigi da Palestrina. 

 A pesar de estas grandes figuras, toda Europa tenía puestos los ojos, o mejor dicho, los oídos, en España. Muchas de las figuras más importantes de la música renacentista eran españoles; jamás nuestro país ha tenido el esplendor musical que tuvo durante el siglo XVI.
Tomás Luis de Victoria (nacido en Ávila en 1548) representó en música lo que en poesía mística San Juan de la Cruz. Sus composiciones polifónicas son religiosas.
Escuela Andaluza: Andalucía tuvo un gran renombre durante el s. XVI gracias a músicos de la talla de Francisco Guerrero y Cristóbal de Morales. Ambos trabajaron en Sevilla, en cuya Catedral, en el archivo musical, se guardan muchos manuscritos musicales de ambos. 

Vihuelistas: la vihuela es el instrumento de moda en la España del Renacimiento. Los compositores e intérpretes más importantes de música para vihuela fueron: Luis de Milán (músico autodidacta que también componía versos y trabajó en el palacio valenciano de los duques de Calabria) y Luis de Narváez. 
Música para órgano: el músico instrumental más importante fue sin duda Antonio de Cabezón, músico ciego de la corte de Felipe II.  


Cómo funcionaba una Capilla Musical Española en el 
s. XVI:  


La música que se trabaja y evoluciona es la polifonía religiosa. Por eso la vida musical "académica" se desarrollaba en las iglesias, en las capillas musicales.
La capilla musical de catedrales e iglesias estaba formada por:
- Un maestro de capilla
- Un grupo de cantores, niños y adultos.
- Un conjunto de instrumentistas de viento llamados Ministriles: eran contratados y entre ellos solía haber chirimías, cornetas y sacabuches.
Era frecuente que el maestro de capilla hubiera sido al principio un niño cantor, formado en la iglesia bajo la tutela de algún maestro de capilla. Los maestros de capilla debían cuidar e instruir a los niños, educarlos, no sólo les enseñaban música, sino a leer y escribir, latín y humanidades. Seises  era el nombre que recibían estos niños cantores. Los seises se buscaban en los pueblos cercanos o eran ofrecidos al maestro por las familias, ya que a veces era la única posibilidad de que los chicos se formaran. Cuando crecían, muchos se hacían sacerdotes y opositaban a las plazas de maestros de capilla, para las que debían componer villancicos, motetes... Hoy en día aún se puede ver en la Catedral de Sevilla a los seises, aunque ya sólo son un homenaje al pasado.
Los tres compositores españoles más famosos del renacimiento, que también fueron maestros de capilla, fueron: Tomás Luis de Victoria, Cristóbal de Morales y Francisco Guerrero. Éstos dos últimos eran andaluces y trabajaron en la catedral de Sevilla.

FORMAS MUSICALES
VILLANCICO: forma musical polifónica de origen popular, dividida en tres partes: estribillo, copla, estribillo.
Los autores más destacados son: Juan de Enzina, Tomás Luis de Victoria, Cristóbal Morales y Francisco Guerrero.

ROMANCE: forma musical polifónica sobre temas de los antiguos romances españoles, formada por cuatro frases musicales que corresponden a los cuatro versos de cada estrofa.
Los autores más destacados son: Juan del Enzina (o Juan de la Encina) y Juan Vázquez.

ENSALADA: Forma musical polifónica en la que se mezclaba un poco de todo, con el criterio de seleccionar lo que más había gustado, así se unía en una misma composición el estilo de madrigal, de canción popular, de villancico, romance, danza... (Es lo que hoy en día llamaríamos mix o hace unos años potpurrí, término francés que designa un tipo de cocido al que se le echaba un poco de todo aquello que hubiera en la despensa.)
El autor más destacado fue Mateo Flecha, apodado "el viejo", porque quien publicó su obra fue su sobrino Mateo Flecha "el joven".




Los instrumentos en el Renacimiento:


En la música medieval, los instrumentos eran los acompañantes de la música vocal, de la que siempre iban de la mano. En el Renacimiento se produce un importante despegue de la música instrumental independiente. Es la época en la que los compositores comienzan a escribir música para instrumentos a solo, como es el caso de las piezas para órgano, clavicordio, clavecín, laúd...

El laúd: El laúd (del vocablo árabe al-ud) es un instrumento de cuerda pulsada cuyo origen se remonta a la Edad Media. Pertenece a la familia de la guitarra, y se distingue de ella, entre otras cosas, por su caja en forma de "pera" hecha de un determinado número de costillas. Sus orígenes pueden ser los mismos, pero su desarrollo fue mucho anterior, siendo en los siglos XV y XVI instrumento clásico de trovadores y juglares, junto a la vihuela. 



La vihuela: es un instrumento típicamente español, parecido a la guitarra, que gozó de gran estima en la España renacentista.  Instrumento cordófono con forma de ocho. Se piensa que se impuso progresivamente al laúd. Tuvo una vida corta, apenas duró un siglo, desplazada por la guitarra.


El clavecín: instrumento de teclado cuyas cuerdas son pinzadas por una pluma. A partir del siglo XVI se extiende por toda Europa. 

El clavicordio: sus orígenes se remontan a la Edad Media. Es también un instrumento de teclado, y sus cuerdas son percutidas por una pequeña pieza metálica llamada “tangente”, que es accionada por un mecanismo que funciona al golpear el teclado. Las cuerdas están agrupadas de dos en dos. Tiene caja rectangular o trapezoidal.




El órgano: es un instrumento de viento, cuyo sonido es producido por el aire generado en un fuelle, que pasa a través de unos tubos y es accionado por uno o más teclados. Una de las características de los órganos es la variedad de timbres, tiene varios registros que son capaces de imitar el sonido de varios instrumentos. Su forma es diferente según los lugares, las épocas y el precio que pudiera pagarse por él.

Órgano de Garrovillas de Alconétar, Cáceres


También puedes pinchar en este enlace para ver los instrumentos:
Presentación sobre organología del renacimiento.

Y aquí para repasar: Test sobre la unidad





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