sábado, 20 de noviembre de 2010

Desde Khamlia, Marruecos


Sergio Ramírez estuvo en Khamlia (pronúnciese Jamlía) y nos cuenta que es un pueblo de adobe (muy chico) engullido entre las dunas de Merzouga,  Marruecos.  La mayor parte de la población son bambaras, también los llaman gnawas, que es como en Marruecos se denomina a los descendientes de los esclavos que provenían del África negra.
Ellos dicen de su música: “[...] La musica juega una parte muy importante en nuestra vida diaria, así como en nuestros festivales. A veces la usamos para ayudarnos a curar enfermedades, e incluso para entrar en trance y tomar contacto "con el otro mundo"”

Nuestro corresponsal  dice que estuvo escuchando a un grupo musical que se llama "Pigeons du sable" (Palomas de arena) y que utilizan como instrumentos una especie de castañuleas metálicas, krakeb, un laúd muy primitivo llamado Guembri, y percusión con Derboukas y Gangas (grandes tambores). Van danzando con un ostinato, un patrón rítmico repetido, que contribuye a ese "entrar en trance" al que aluden. En este vídeo los podemos ver y escuchar:
 





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